Dilemas de la Unión Europea

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Las múltiples crisis que enfrenta la UE deprecian su valor como modelo del Mercosur y otros bloques latinoamericanos para la integración regional y podría afectar las negociaciones de libre comercio entre sus bloques.

Las múltiples crisis que enfrenta la Unión Europea (UE) deprecian su valor como modelo del Mercosur y otros bloques latinoamericanos para la integración regional y podría afectar las negociaciones de libre comercio entre sus bloques. La UE enfrenta los efectos combinados de tres crisis: económica, migratoria y de seguridad. La solución de esos tres problemas requiere fórmulas completamente diferentes entre sí, y los europeos están tratando de unificar esas opciones en una ecuación, que permita atender a todos esos problemas. El descrédito de Europa ante los propios europeos crece alarmantemente, El libro “La búsqueda de Europa. Visiones de contraste”, que se viene publicando desde el año 2008, describe las dificultades acerca de los retos a los que enfrentan sus ciudadanos y razona del por qué; agrega además que la UE es más necesaria que nunca. Adicionalmente, cientos de intelectuales y académicos europeos han redactado un manifiesto en el que apuestan a que la UE tenga un gobierno europeo que defienda valores compartidos.

Los ciudadanos europeos centran su preocupación sobre varios puntos. 1) La crisis económica y financiera han empobrecido a sus ciudadanos; 2) el desempleo juvenil genera el riesgo de una generación perdida; 3) La desigualdad crece, por tanto, la cohesión social peligra; 4) La UE está rodeada de guerra e inestabilidad desde Ucrania a Turquía, Oriente Medio y el Norte de África; 5) El flujo de refugiados y migrantes se ha convertido en un reto estructural que deben afrontar juntos, con humanidad y visión de futuro pero sin menoscabo de los beneficios legítimos a los son acreedores los ciudadanos europeos y que ciertamente se han visto recortados para subrogarlos a los nuevos migrantes; 6) Los europeos son testigos de las tendencias autoritarias que crecen en varios Estados miembros, y también del ascenso de fuerzas nacionalistas y xenófobas; 7) Se están atacando la democracia y los valores fundamentales de la civilización europea moderna; 8) Se cuestiona incluso la propia UE, que procurado garantizar la paz, la democracia y el bienestar durante décadas.

Los europeos repudian que sus políticos nacionales se preocupen solo de sus próximas elecciones locales o estatales. Piden que sus políticos nacionales y los medios de comunicación utilicen el proceso de integración de manera positiva para todos sus miembros y de evitar el enfrentamiento entre sus países. En un mundo interdependiente, ninguna nación puede satisfacer por sí sola las necesidades básicas de sus ciudadanos ni garantizar la justicia social. La integración y el gobierno supranacional representan una combinación altamente positiva. El modelo social europeo, basado en la democracia liberal y en la economía social de mercado, puede sobrevivir mejor en un sistema de gobierno con entidades supranacionales.

Los europeos son conscientes de que la globalización está transformando el mundo y a su vez que sus decisiones impactan también a otras regiones, es por ello requieren ante algunos surgimientos exacerbados de nacionalismos y posibles nuevos estados-naciones, de gobiernos con vocación europeístas que defiendan los valores compartidos, y que contribuyan a una solución conjunta para los problemas que están amenazando a su continente y a la humanidad. El mundo aspira una Europa consolidada que se proyecte al exterior, cosmopolita, que ayude a edificar un sistema de gobiernos democráticos más efectivos, capaces de hacer frente al cambio climático, a los conflictos bélicos, a la pobreza y a los movimientos migratorios forzados; una Unión Europea que abogue por la paz y al combate de las asimetrías en las oportunidades de progreso de los pueblos, que se involucre en la transición hacia una economía solidaria y medioambientalmente sostenible.

Para que la UE pueda ser más eficiente en la toma de sus decisiones, las cuales incluyen las relativas al presupuesto, la política exterior y de defensa común, deberían ser adoptadas de manera más expedita considerando a diversas asimetrías internas.

En 1984, el Parlamento Europeo aprobó el llamado Proyecto de Tratado por el que se establece la UE, también conocido como Proyecto Spinelli. En él, se apostaba por avanzar hacia una unión política, pero los Estados miembros no lo aprobaron. Recientemente, en reunión efectuada a comienzos del 2017 por el Parlamento Europeo, se hizo un llamado, como única institución de la UE elegida directamente por los ciudadanos, para que tome la iniciativa e impulse una Unión con una base democrática reforzada. Hablar de unión bancaria, fiscal, económica, energética, defensiva, de seguridad o política solo tiene sentido en una UE ágil e inclusiva, en la que sean políticas centrales las que el que impulsen dichas acciones.

El 25 de marzo de 2017, los Jefes de Estado y de Gobierno celebrarán el aniversario de los Tratados de Roma, de 1957, en los que se creó la Comunidad Económica Europea y el Euratom. Los ciudadanos europeos le piden que retomen la visión que tuvieron en su día los fundadores. Deben abrir el camino para una reinvención de la UE, y hacerlo sobre la base de una propuesta del Parlamento Europeo. Deben aprovechar los instrumentos del Tratado de Lisboa para fortalecer las instituciones y políticas de la UE. La UE es la clave para solucionar los problemas comunes del bloque, para proteger sus valores, garantizar el bienestar, la seguridad y la democracia de sus países miembros.

Las relaciones entre América Latina y la UE han sido tradicionalmente fuertes, es por ello que los lazos que han unido históricamente ambas regiones han abierto múltiples espacios para la cooperación y el desarrollo por lo que un quiebre del modelo integracionista europeo, es también un revés a muchas de las aspiraciones históricas de nuestra región que se han proyectado en este esquema y nos obligarían a replantearnos nuevos fundamentos de integración y cooperación frente a los retos de la globalización.

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