Japón y Venezuela: lecciones un proceso de complementariedad

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El Mundo

Por Moisés Bittán

Japón, es uno de los Países Asiáticos con mayor potencial económico para establecer acuerdos comerciales que beneficien el desarrollo y fortalecimiento de Venezuela, La integración es la única vía mediante la cual las naciones pueden desarrollarse. Es de gran importancia que nuestro país trabaje con el Japón a fin de favorecer  su economía,  su desarrollo tecnológico y en especial sus modelos educativos.

El país nipón se yergue como la una potencia mundial, representa una de las economías más buscadas por otros países para intercambiar productos y servicios.  Por el lado venezolano, el petróleo y sus derivados, al igual que la minería  forman parte de los sectores que han despertado el mayor interés de los japonés, a cambio  hemos obtenido productos de alta tecnología electrónica, automóviles, servicios de sofisticada ingeniería, entre muchos otros bienes y servicios donde el común denominador es el alto valor agregado de todos sus procesos.

Esta potencia adicionalmente es uno de los grandes centros financieros del mundo y uno de los países con mayor índice de exportaciones; a pesar de su dependencia de los recursos energéticos como el petróleo, esta debilidad ha podido compensarse con la exploración de la energía nuclear y el hallazgo de importantes yacimientos de carbón natural. Este país cuenta con casi el 70% de su territorio en riqueza forestal, posee una de las flotas pesqueras y artilleros más sofisticados del mundo. En cuanto al sector agrícola, ofrece una gran producción de arroz, cereales y té. Hay que destacar que Japón ha logrado potencializar sus industrias de robótica, informática, telecomunicaciones, automotriz, aeronáutica, electrónica, entre otras muchas gracias al asertivo  manejo de la innovación y la calidad en todos sus procesos.

Estas circunstancias hacen de  Japón un país  con el que Venezuela podría tener una oportunidad para mejorar ostensiblemente sus procesos productivos, si bien otros países asiáticos han experimentado un vertiginosos crecimiento económico en las últimas décadas, no es menos cierto que el crecimiento tecnológico y económico japonés se ha dado de forma sólida y sistemática, lo cual ofrece una de garantía adicional para un complementariedad sustentable.

Relaciones Bilaterales

Las relaciones diplomáticas entre el Gobierno del Japón y el Gobierno de Venezuela han sido estrechas desde que las mismas se establecieron a finales de la década de los años treinta, fundamentalmente en el ámbito de cooperación, con perspectivas de consolidar aún más los lazos económicos, políticos y culturales. Es importante dar un impulso a las relaciones bilaterales entre ambos países a objeto de dinamizarlas en el ámbito económico, tecnológico y educativo.

Relaciones Comerciales

El comercio bilateral entre Venezuela y Japón ha crecido sostenidamente en los últimos diez años y a partir del año 2005 el intercambio comercial superó el millardo de dólares estadounidenses. La balanza comercial de Venezuela  es deficitaria en términos financieros y en términos de valor agregado. En el intercambio comercial, Venezuela exporta principalmente materia prima mientras que se recibe productos de manufactura sofisticada de ese país.

Las importaciones de Venezuela desde Japón se concentran principalmente en el sector automotor, motocicletas, aparatos y dispositivos electrónicos, aparatos de reproducción de sonido, video e imágenes, entre otros. El sector automotor supera a dos tercios del total de dichas importaciones. Las principales exportaciones venezolanas hacia Japón corresponden a productos no elaborados o materia prima destacando los siguientes: aluminio, asfaltos naturales, hierro, albúminas, residuos de cobre, productos laminados planos de hierro o acero sin alear, productos férreos y, productos agrícolas entre lo que se destaca el cacao y la sábila. Alrededor del 60% de las exportaciones de Venezuela a Japón lo comprenden el aluminio y sus productos, 15% las de hierro y sus productos y un 20%  derivados del petróleo. El resto comprende otros productos entre los que se destaca el cacao en granos.

Relaciones Energéticas

En lo que respecta a Exploración y Producción, Japón participa activamente en el sector petrolero venezolano. Distintas empresas japonesas en concordancia con las de Venezuela han estado desarrollando actividades de operación (convenios operativos) en el Guárico Oriental y en el Edo. Anzoátegui. Igualmente Japón y Venezuela participan en la exploración, producción y comercialización de los recursos de hidrocarburos en el campo Quiamare-La Ceiba (Anzoátegui). Japón participa a través de una empresa en concordancia con otras empresas extranjeras y nacionales en un proyecto para producir y comercializar gas natural licuado (GNL) en el oriente del país. Con respecto a Refinación, los consorcios japoneses han tenido una destacada aportación en dicha actividad.

En el sector Petroquímico: Desde  la década de los años noventa también las empresas japonesas  han tenido un prominente aporte en la comercialización de los productos en dicho sector.

En el sector Gasífero: Nuevamente un importante conglomerado empresarial japonés, fue una de las seleccionadas en el grupo de corporaciones  para impulsar proyectos desarrollo de la exploración y explotación  gasíferos al norte del Golfo de Paria, impulsando grandes inversiones en beneficios del país.

Con respecto a la Faja de Orinoco: En esquemas de participación mixta con nuestra petrolera estatal tienen una relevante participación sumando a ello, la aplicación de  tecnologías innovadoras  para  yacimientos de petróleo pesados  y extra- pesado.

Beneficios para Venezuela al complementarse con Japón

  • Japón puede capacitar y proveer a nuestra nación de tecnología en informática, telecomunicaciones, automóviles, aviación, robótica y en el sector energético.
  • Se encuentra entre los cinco países de mayor consumo petrolero, lo que lo identifica como un cliente potencial, permitiendo a Venezuela continuar con la diversificación de la cartera de clientes y socios estratégicos.
  • Existen programas oficiales de apoyo y fortalecimiento a las relaciones bilaterales en materia social tendientes a mejorar la calidad de vida de las comunidades, tal como ocurre en el estado Bolívar, gracias a la asistencia de las empresas japonesas y consorcios mixtos, comunidades indígenas han obtenido apoyos sustantivos en sus hospitales y escuelas.
  •  El enfoque nipón a la “paz permanente” como principio constitucional,  estimulando con el resto de los países una relación armónica y complementaria por medio del intercambio económico y cultural, es ciertamente un principio a emular. Si a lo anterior añadimos sus relaciones políticas prudentes tendientes a buscar la complementariedad  y facilitar la resolución de conflictos, entendemos porque Japón representa un pilar de paz y estabilidad en la región y en el mundo al que Venezuela debe unírsele.

 

El  beneficio ulterior que se puede alcanzar con la relación entre ambos países, se ve expresado en los aspectos educativos que se pueden lograr al adoptar algunos aspectos que mantiene esta cultura avanzada del Asia Oriental en temas como educación de calidad en todos los ámbitos del ciclo vital que comienzan en el preescolar y se extienden a las escuelas, las universidades, centros laborales y entes públicos.  Vayamos pues a un modelo educativo abierto y tolerante que propenda el bienestar de nuestra nación por medio del contraste de las ideal, de la cultura del ahorro, la inversión, el trabajo tecnificado y el sentido de solidaridad con aquellos desposeídos de las herramientas necesarias para superar por si solos el umbral de la pobreza.

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